Células Madre, una ventana hacia el futuro que se contempla HOY.

Pueden convertirse en diferentes tipos de células especializadas y ayudar a reparar tejidos dañados o enfermos. Son importantes porque tienen el potencial de ser utilizadas en tratamientos médicos para diversas enfermedades y lesiones.

Aplicación en gonartrosis

Ayuda en la regeneración del cartílago dañado en las rodillas afectadas, las células madre tienen el potencial de mejorar los síntomas y la función de la rodilla al promover la regeneración del cartílago y reducir la inflamación en la articulación, a través de un procedimiento mínimamente invasivo.

Aplicación en hernias discales

Las hernias discales ocurren cuando el material gelatinoso dentro de un disco intervertebral se desplaza hacia afuera y ejerce presión sobre los nervios cercanos. La inyección de células madre en el sitio de la hernia promueve la regeneración del tejido y reducir la inflamación, lo que puede aliviar el dolor y mejorar la función de la columna vertebral.

Aplicación en lesiones musculares

Regeneran el tejido muscular dañado, como desgarros o distensiones. También tienen propiedades antiinflamatorias que ayuda a reducir la inflamación, esto puede contribuir a un proceso de curación más rápido y efectivo. Estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos en el área lesionada, mejorando el suministro de sangre y oxígeno al músculo lesionado, facilitando su recuperación.

Células Madre adultas / hematopoyéticas

Se encuentran en la médula ósea, son responsables de producir las células sanguíneas en el cuerpo, incluyendo los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. Estas células madre tienen la capacidad de autorrenovarse (producirse a sí mismas) y de diferenciarse en diferentes tipos de células sanguíneas. Son fundamentales para mantener la producción continua de sangre y para la capacidad del cuerpo de combatir infecciones, transportar oxígeno y coagular la sangre.

Células Madre Mesenquimales

Se encuentran en diferentes partes del cuerpo, como la médula ósea, el tejido adiposo (grasa) y otros tejidos. Tienen la capacidad de convertirse en varios tipos de células, como células óseas, cartilaginosas, adiposas y musculares. Estas células juegan un papel importante en la regeneración y reparación de tejidos.